Hola compañeros:
Es un placer estar de nuevo en este foro con ustedes, para compartir mi experiencia como docente y la forma en que llegue a darme cuenta de que esto es lo mío.
Cabe señalar, que mi papa es maestro jubilado de la UNAM, y desde muy chico, siempre tuve un maestro en casa. Aunque la verdad hay que confesarlo, siempre renegué de la profesión de mi padre, y juraba y perjuraba que jamás yo, seria maestro.
Sin embargo, ae mas hablador que un cojo, y ahora me encuentro en la misma actividad que tanto critique; ahora me doy cuenta de lo equivocado que estaba, aunque mas bien considero que fue la falta de madures y experiencias en este rubro.
Soy licenciado en administración, egresado de la UAM Azcapotzalco, en donde la verdad he pasado unas de mis mejores épocas en la vida. Tuve la oportunidad de tener maestros que me inculcaron valores, y me impulsaron a desarrollar algunas habilidades formativas y profesionales para mi vida laboral, invitándome a diversos talleres y seminarios, que complementaron mi desarrollo profesional.
Pero, ¿cómo llego a la docencia?. Una de las primeras experiencia, fue el servicio social, donde trabaje en el área de planeación y coordinación para la docencia,. La maestra Teresa, encargada del departamento, se encontraba embarazada de alto riesgo, por lo que frecuentemente faltaba al trabajo por cuestiones de salud. De esta forma, tuve que enfrentarme al reto de dar clases a los grupos que la maestra tenía bajo su cargo y así, me di cuenta de lo enriquecedor de ser docente, de la importancia y responsabilidad que conlleva estar frente al grupo, con todas las personas poniendo atención y esperando que les comuniques nuevos conocimientos y experiencias.
Posteriormente en los dos últimos trimestres, tuve la suerte de tener maestro de excelencia egresado del CIDE, que actualmente sigo frecuentando, ya que fue mi asesor de tesis de carrera y es uno de mis lectores en la tesis pare concluir la maestría. El maestro Rodolfo del Castillo, el cual es una persona inteligente y dedicada, tanto que influyo en mi y muchos compañeros a continuar con los estudios y a involucrarnos con la docencia y la investigación.
Otra de las situaciones que me ayudo a tomar una decisión, fue el haber pertenecido a los órganos colegiados de la Universidad como consejero estudiantil, y darme cuenta de que en muchas ocasiones se requiere que alguien `nos oriente y nos muestre el camino a seguir.
En lo que respecta a mi sentir como docente, he tenido un desarrollo personal, que me satisface como individuo, no sin perder los pies de la tierra, ya que la docencia es un compromiso de diario y se requiere tiempo y dedicación en cada momento.
Para mí, ser docente en la educación media superior, es estar en un lugar privilegiado, ya que estas al frente de los potencialmente líderes del país o del mundo porque no, es decir. En esta etapa, tu puedes ser una influencia positiva, en el desarrollo de los jóvenes tanto intelectual, como de apoyo emocional o vocacional.
Las satisfacción te llega, cuando ves plasmados tus esfuerzos en los trabajos, exposiciones, o simplemente cuando tus alumnos te reconocen `por la calle, o te escriben únicamente parta decirte que ya se encuentran estudiando una carrera profesional.
Por otro lado, dentro de la insatisfacciones, se encuentra la falta de tecnología e infraestructura, que es precaria para los tiempos que vivimos, y para la cobertura de la demanda, además de que los grupos son muy numerosos y no permite atender a todos tus alumnos como tu quisieras.
Bueno ahí les dejo mi confrontación como docente, podría extenderme comentando mas detalles y anécdotas, que me han influenciado a tener pasión por mi trabajo pero ya no lo quiero aburrir.
Sin más por el momento su compañero y amigo.
Juan Carlos
Es un placer estar de nuevo en este foro con ustedes, para compartir mi experiencia como docente y la forma en que llegue a darme cuenta de que esto es lo mío.
Cabe señalar, que mi papa es maestro jubilado de la UNAM, y desde muy chico, siempre tuve un maestro en casa. Aunque la verdad hay que confesarlo, siempre renegué de la profesión de mi padre, y juraba y perjuraba que jamás yo, seria maestro.
Sin embargo, ae mas hablador que un cojo, y ahora me encuentro en la misma actividad que tanto critique; ahora me doy cuenta de lo equivocado que estaba, aunque mas bien considero que fue la falta de madures y experiencias en este rubro.
Soy licenciado en administración, egresado de la UAM Azcapotzalco, en donde la verdad he pasado unas de mis mejores épocas en la vida. Tuve la oportunidad de tener maestros que me inculcaron valores, y me impulsaron a desarrollar algunas habilidades formativas y profesionales para mi vida laboral, invitándome a diversos talleres y seminarios, que complementaron mi desarrollo profesional.
Pero, ¿cómo llego a la docencia?. Una de las primeras experiencia, fue el servicio social, donde trabaje en el área de planeación y coordinación para la docencia,. La maestra Teresa, encargada del departamento, se encontraba embarazada de alto riesgo, por lo que frecuentemente faltaba al trabajo por cuestiones de salud. De esta forma, tuve que enfrentarme al reto de dar clases a los grupos que la maestra tenía bajo su cargo y así, me di cuenta de lo enriquecedor de ser docente, de la importancia y responsabilidad que conlleva estar frente al grupo, con todas las personas poniendo atención y esperando que les comuniques nuevos conocimientos y experiencias.
Posteriormente en los dos últimos trimestres, tuve la suerte de tener maestro de excelencia egresado del CIDE, que actualmente sigo frecuentando, ya que fue mi asesor de tesis de carrera y es uno de mis lectores en la tesis pare concluir la maestría. El maestro Rodolfo del Castillo, el cual es una persona inteligente y dedicada, tanto que influyo en mi y muchos compañeros a continuar con los estudios y a involucrarnos con la docencia y la investigación.
Otra de las situaciones que me ayudo a tomar una decisión, fue el haber pertenecido a los órganos colegiados de la Universidad como consejero estudiantil, y darme cuenta de que en muchas ocasiones se requiere que alguien `nos oriente y nos muestre el camino a seguir.
En lo que respecta a mi sentir como docente, he tenido un desarrollo personal, que me satisface como individuo, no sin perder los pies de la tierra, ya que la docencia es un compromiso de diario y se requiere tiempo y dedicación en cada momento.
Para mí, ser docente en la educación media superior, es estar en un lugar privilegiado, ya que estas al frente de los potencialmente líderes del país o del mundo porque no, es decir. En esta etapa, tu puedes ser una influencia positiva, en el desarrollo de los jóvenes tanto intelectual, como de apoyo emocional o vocacional.
Las satisfacción te llega, cuando ves plasmados tus esfuerzos en los trabajos, exposiciones, o simplemente cuando tus alumnos te reconocen `por la calle, o te escriben únicamente parta decirte que ya se encuentran estudiando una carrera profesional.
Por otro lado, dentro de la insatisfacciones, se encuentra la falta de tecnología e infraestructura, que es precaria para los tiempos que vivimos, y para la cobertura de la demanda, además de que los grupos son muy numerosos y no permite atender a todos tus alumnos como tu quisieras.
Bueno ahí les dejo mi confrontación como docente, podría extenderme comentando mas detalles y anécdotas, que me han influenciado a tener pasión por mi trabajo pero ya no lo quiero aburrir.
Sin más por el momento su compañero y amigo.
Juan Carlos
